Sunday, September 11, 2005

Andante (ma no allegro)


Dejo enterrada mi huella en este sendero, con la esperanza de que algún viento furtivo no se la robe. Desecho las hojas muertas que caen en mí andar, dejándolas en compañía de la tumba que abandono.
Cargo para mi viaje sólo lo que me ayude a llevar mi rumbo, y borro toda imagen que les permita recordar mi paso por vuestras veredas.
Me marcho buscando cobijo en el útero antiguo, para reconstruir desde ahí el arcano de la torre que se desmoronó. Y, si en lustros venideros nos encontramos nuevamente limpiando nuestras lápidas, aléjense, que ya no soy el alma conocida, por que cometí el error de mirar atrás mucho antes de partir y me convertí en sal.